L. Allen, americano asesinado en la prisión de Guanajay por un capitán sicario. Año 1975

 

Comenzaba la década de 1970, y la guerra de Vietnam se incrementaba, todos los días caían en combate o eran heridos decenas de soldados americanos, por lo cual muchos jóvenes norteamericanos para evadir el servicio militar de su país, huían principalmente la vecino Canadá.

Bajo este panorama, el joven L. Allen (el apellido es de origen alemán, y la fuente no lo recuerda bien como se escribe), decide también irse de los Estados Unidos para evadir el reclutamiento, pero en vez de trasladarse a Canadá, opta por ir a la Republica de Haití, y como tenia licencia para volar avionetas, renta una  y se dirige hacia Cuba, aterrizando en el oriente de la isla.

Por esta época en que Allen llega a Cuba, el secuestro de aviones hacia Cuba era cosa rutinaria. Ya en Cuba, el régimen totalitario acoge a Allen y lo pone de traductor de lengua inglesa en la Universidad de La Habana, y lo asigna a vivir en un albergue para extranjeros.

En estas labores en la universidad, Allen conoce a una joven ciudadana checa que esta becada bajo el programa internacionalista de régimen, y después de un corto noviazgo se casan, y el gobierno les da un apartamento.

La esposa de Allen al terminar su contrato, es obligada regresar a su país Checoslovaquia, Allen pide irse con ella, pero la dictadura se lo impide, y es aquí donde empieza la tragedia de este joven norteamericano.

La Trampa, preso y asesinado.

A Allen le quitaron el apartamento tan pronto su esposa checa partió de Cuba, y el régimen de nuevo lo mandó para uno de los  albergues para internacionalistas, donde se hospedaban asiáticos, africanos y latinoamericanos. A partir de a.C. el joven Allen se dedico a la bebida, y ebrio, en su mal español le contaba a todo el que veía por los hoteles y lugares que frecuentaba, que el gobierno de Cuba era una dictadura, y que no lo dejan reunirse con su esposa, entre otras acusaciones que le hacia a la tiranía.

Un buen día la Seguridad del Estado Cubano se presenta en el albergue, y arresta a Allen bajo la acusación de haberse robado un pequeño radio que se encontraba en el armario de un congolés. En el juicio el congolés lo acusa, y a Allen lo sancionan a 10 años de prisión.

Este joven americano comienza a cumplir su barbárica condena de 10 años por un simple radio, en caso que fuera verdad, en la cárcel de Guanajay, donde en el Edificio D Planta 4 se encontraban otros 52 americanos presos por diversas causas, entre ellas el secuestro de aviones.

Allen era un joven atlético, conocía de lucha libre, y como contestatario hasta de las leyes de su país, no se dejaba intimidar por los guardias, y constantemente se mantenía en aptitud desafiante hacia los carceleros, principalmente contra un capitán de la prisión, al cual retaba a fajarse de hombre a hombre en cuanta oportunidad tenia.

Un buen día de marzo de 1975, cuando Allen se dirigía hacia el campo de pelota, cruzó unas palabras con el mencionado capitán, y el esbirro le partió para arriba, pero Allen con sus conocimientos marciales, lo tiró contra el piso, a lo que otros sicarios intervinieron, y el capitán ya en pie estalló la cabeza de Allen contra la puerta de hierro del edificio, provocando que el joven americano colapsara. 

A los pocos días de este hecho, las autoridades cubanas dijeron que Allen había muerto de un tumor en el cerebro.

A todas estas ya existía contactos directos entre la administración del Presidente Nixon y la dictadura de Cuba por medio del Pacto de Piratería Aérea, por lo que efectuaban periódicas reuniones ambos gobiernos, y al parecer debido a gestiones de la familia de Allen con senadores y representantes de su país, la madre se traslada a Cuba para recoger el cadáver de su hijo

Cuenta el testigo que conocía a Allen, y que le había relatado su historia de como llegó a Cuba y todo lo demás, que un día se aparecieron dos automóviles de los que usaba la Seguridad del Estado, y de uno de los carros de bajó una señora, miro hacia la prisión por unos segundos, y con la misma se monto de nuevo y partieron los automóviles. Era la madre de Allen que quería ver el lugar donde su hijo había estado preso.

Al poco tiempo derivada de una huelga de hambre que habían hecho los 52 americanos confinados en el D4 de la cárcel de Guanajay, y por negociaciones entre la dictadura comunista cubana y el gobierno de Estados Unidos, los americanos fueron repatriados, y algunos le decían al testigo: Cuando llegue a los Estados Unidos el FBI me estará esperando, y seguro continuare preso.

El capitán que golpeó salvajemente la cabeza de Allen contra la puerta de hierro, y lo mató, desapareció misteriosamente, pues siempre los guardias de la prisión comentaban que a fulano lo habían trasladado para tal cárcel, o estaba ahora en otros asuntos del gobiernos, y nunca ningún carcelero hizo mención del Capitán.

Allen fue asesinado a la edad de 21 años.

Nota: Si desea mas información, y conocer el apellido de Allen, que era de origen alemán, y sonaba mas o menos Shuarger, o Shuander, o mas información de este caso, se lo pueden pedir al Departamento de Estado de los Estados Unidos basado en la Ley de Libre Información.

 

http://www.aguadadepasajeros.bravepages.com/historias/allen_americano_asesinado_cuba.htm